CAPÍTULO 5
SOBRE LA AMISTAD
SOBRE LA AMISTAD
Hace unos años estaba comiendo en Córdoba, en un restaurante cercano al hospital de la Cruz Roja y a las murallas de los Reales Alcázares, en un mosaico leí lo siguiente sobre la amistad:
Es la unión de almas
entre personas virtuosas;
porque los malos tienen cómplices;
los interesados, socios;
los voluptuosos, compañeros de vicio;
los ídolos, admiradores;
los políticos, partidarios;
los príncipes, cortesanos.
Sólo los hombres sinceros
tienen amigos.
entre personas virtuosas;
porque los malos tienen cómplices;
los interesados, socios;
los voluptuosos, compañeros de vicio;
los ídolos, admiradores;
los políticos, partidarios;
los príncipes, cortesanos.
Sólo los hombres sinceros
tienen amigos.
Sin ser yo virtuoso, cogí una servilleta de papel y tomé nota, por eso hoy puedo reproducirlo aquí.
He quedado con mi amigo Porcel para echar un rato, charlar, dedicarle mi novela “2055, alguien está decidiendo tu futuro” –ahí vamos luchando-. La frente la tiene aún más despejada, sin llegar a la calvicie. Las canas y las gafas son ya permanentes, por el contrario viste un pantalón vaquero nuevo y un polo de color naranja que le dan un aire dinámico, laboral y de estar aún en circulación. Nos sentamos frente a frente con la mesa de dirección por medio. Los rumores de la oficina en actividad quedan a mis espaldas.
Hablamos de lo nuestro, de ese espíritu renovado por esta página web que Juan Antonio Olmo está sacando adelante con un entusiasmo increíble, aumentando continuamente su contenido…, y aparecen los recuerdos unidos al contenido de alguno de mis relatos.
― Sabes que el Padre Gago llegó también un día a mi clase y dijo lo mismo que tú contabas en “Mi libro de lengua de COU”: ¡voluntarios para salir a recitar una poesía, la que él quiera! ―Porcel sonríe y hace un gesto negativo como si estuviera viviendo de nuevo las mismas sensaciones―, y nadie se atrevía. El Hombre hizo un gesto de desaprobación y yo, como era el Jefe de Aula, para que no quedara defraudado del todo, alzo la mano y me presento voluntario, y no se me ocurre otra cosa que elegir la más larga, la misma que tú.
― Entonces, los tres que salimos voluntarios escogimos la misma poesía, “En un cementerio de lugar castellano”, de Unamuno. Es curioso.
― Pues sí, el caso es que no había recitado dos versos y ya me estaba liando, así que me paré y le miré a ver si él me ayudaba.
― Darte la entrada del verso, ¿no?
― Si.
― Pronto te iba a ayudar en eso el Padre Gago.
― Pero el Hombre se dio cuenta de la situación y de que yo había salido al quite, así que comenzó a reír y va y me dice: Porcel, admiro su valentía al haber salido voluntario por el bien de otros compañeros de su clase, pero salvado esto y quedando de manifiesto que usted no se sabe ni la poesía libremente escogida, ¿se imagina a usted y a mí corriendo desnudos por la Pampa Argentina gritando “hijo de puta”, y siendo yo el que va detrás?
Porcel se ríe y se emociona algo recordando la batallita.
― Qué, ¿lo vistes?
― ¡Jo, que si lo vi!, y no veas el cabrón como corría con aquellas zancadas que daba.
Nos reímos los dos, después mi amigo sigue con sus recuerdos.
― Había Dominicos que eran más avanzados que muchos de los que hoy van de progres. Una vez estábamos en clase hablando de la semántica de las palabras, y va el Padre Gago y me pregunta que de dónde soy, y le digo que de Alquife. Y va y me pregunta que si sé de dónde viene el nombre. Yo le contesté la historia que había escuchado en mi pueblo, que durante un enfrentamiento durante la toma de Granada, un moro herido consiguió escapar y llegó hasta mi pueblo donde le curaron de sus heridas, y entonces el moro dijo: “aquí hay fe”, y de ahí procedía el nombre de “Alquife”. El Padre Gago se me quedó mirando desde lo alto de la tarima y va y me suelta con sus gestos y aquel énfasis suyo: ¿¡y usted…, con dieciocho años ya…, se cree todavía esas milongas!?
Nos reímos y disfrutamos los dos.
― Y claro, yo me veía a mi mismo como que ya no era un niño y que tenía que saber lo que decía.
― Un par de toques de ese tipo te hacían madurar, y ser consciente además de ello, por lo que tu comportamiento inmediatamente se veía trasformado.
― Me dijo que venía de una palabra árabe, no recuerdo.
Le dedico la novela a mi amigo, sólo dos líneas de palabras que recogen lo que fue nuestra relación en la Laboral, y me lo agradece.
«Soy yo el que te está agradecido».
Un apretón de manos. Nos despedimos. Los dos tenemos obligaciones, reuniones con asesores fiscales y cosas así, lo normal en el mes de Abril en un autónomo español.

Vuelvo a Málaga desde este precioso pueblo de Alhaurín enclavado a las espaldas de la Sierra de Mijas, y entre rotonda y rotonda con pinos, montes y urbanizaciones a la derecha, nuevas autovías en construcción arrancan los pocos olivos que quedan en la zona que ha sido tomada por un jardín de palmeras. Y una vez más me vuelvo a acordar del Padre Erviti, del Padre Gago, tan distintos en lo físico, en la manera de hablar, de enseñar; y tan complementarios, con nosotros en medio seducidos por ambos.
Ya en casa busco en gloogle. Alquife tiene su origen en la explotación de sus minas de hierro que comienzan a explotar los romanos, y después, durante la ocupación musulmana es conocida por Al-kaht. Buscando aquí y allá llego al significado de caverna, cueva.
«Eso debe ser, mina igual a cueva».
Con el prefijo “Al” una buena traducción sería “De la cueva” recogiendo la referencia que se hacía en la época a la procedencia de la persona, tanto del lugar, como de la familia a la que pertenecía, convirtiéndose finalmente en un apellido muy frecuente.
Ya en casa busco en gloogle. Alquife tiene su origen en la explotación de sus minas de hierro que comienzan a explotar los romanos, y después, durante la ocupación musulmana es conocida por Al-kaht. Buscando aquí y allá llego al significado de caverna, cueva.
«Eso debe ser, mina igual a cueva».
Con el prefijo “Al” una buena traducción sería “De la cueva” recogiendo la referencia que se hacía en la época a la procedencia de la persona, tanto del lugar, como de la familia a la que pertenecía, convirtiéndose finalmente en un apellido muy frecuente.
A vosotros, amigos lectores, os dejo que busquéis la procedencia de Alhaurín.
Así discurren los días del que teclea estas líneas por hobby, y por esta parte del sur de España, atendiendo obligaciones y dándose pequeños placeres, con esta agenda que es buena de narices, el grosor de la hoja con seguridad supera los 100 gramos. Miro hacia arriba y estoy terminando de rellenar la hoja reservada para el 7, 8 y 9 de Junio… de 2007, y como esos días ya pasaron y esta página y esta agenda se quedaron en blanco, pues eso, la relleno con mis historias, mis pensamientos, intentando escapar de que la cosa está jodida, escuchando a Bruce Springsteen cantar María´s Bed, ¡ay María!, y además hace un día de puta madre, y hoy es sábado 16 de Mayo de 2009, y no voy a permitir que nadie me lo estropee, ¡qué coño!
Lo vuelve a hacer cada vez que quiere, nos fija la idea y despues nos muestra la enseñanza, en este caso lo hace con la amistad, pero observo que lo hace con lo que quiere y cuando quiere, despues se monta en su coche y se va con sus Dominicos.
ResponderSuprimirEnhorabuena por esa forma de escribir, me encanta. Un amigo me habló de usted, él se baja sus relatos y después me los pasa, los espero cada semana. Estoy ahorrando para comprar su novela, es mi mayor ilusión, mientras tanto lo que quiero es darle las gracias.
Perdonad que me utilice vuestra página, veo que todos sois hombres ya maduritos, no os molesteis que aún seguís guapos, y yo soy una chica de 19 años, también deciros a vosotros que con los escritos de Antonio Bustos veo como esas fotos en blanco y negro pasan a todo color y llenas de vida.
De nuevo doy las gracias.